El origen de la familia según Engels

En su origen, Engels nos dice que familia no designaba el ideal de una agrupación que mezclara sentimentalismos y labores domésticas. Entre los romanos ni siquiera se aplicaba a la pareja conyugal y a sus hijos, sino tan solo a los esclavos. Famulus quiere decir “esclavo doméstico”, mientras que familia viene a ser el “conjunto de los esclavos pertenecientes a un mismo hombre”, designando más adelante a un nuevo organismo social, cuyo jefe tenía bajo su poder a la mujer, a los hijos y a cierto numero de esclavos (1983: 111-112).

Es por esto que Marx afirmaba que la familia moderna contiene en germen no solo la esclavitud, sino también la servidumbre, encerrando en miniatura todos los antagonismos que se desarrollan más adelante en la sociedad y en su Estado (1983: 112). Por ejemplo, afirma Engels, la monogamia fue la primera forma de familia que no se basaba en condiciones naturales, sino económicas, a saber, en el triunfo de la propiedad privada sobre la propiedad común primitiva, ilustrando a través de ella la preponderancia del hombre en la familia y su interés por procrear hijos que solo pudieran ser de él, con fines de delegarles herencia. La monogamia no aparece en la historia como un acuerdo entre el hombre y la mujer, sino que, por el contrario, como una forma de esclavizamiento, de represión, de un sexo por el otro, pues se aplica como necesidad solo para la mujer, en lo que sería una de las primeras divisiones de trabajo, en relación con la procreación. La familia moderna se funda, afirma Engels, en la esclavitud doméstica de la mujer. El hombre es en la familia el burgués, la mujer el proletariado (1983: 123-124, 137-138)

Habiendo nacido esta condición de causas económicas, Engels se pregunta: ¿desaparecerá cuando desaparezcan tales causas? A su juicio, cuando los medios de producción pasen a se propiedad común, la familia dejará de ser la unidad económica de la sociedad, pasando la economía doméstica a ser un asunto social, junto al cuidado y la educación de los hijos (1983: 140-141). Quizás esto nos pueda responder el por qué de la obsesión de la derecha conservadora con la defensa de la estructura familiar patriarcal y su rechazo a cualquier tipo de cambio o reingeniería en ella. Sus intereses distan de ser solo morales.

Eduardo Schele Stoller

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s