Nietzsche, Freud y Marx

Estos tres autores, a juicio de Foucault, fundaron la interpretación moderna, mediante la cual propinaron además tres heridas narcisistas a la cultura de Occidente. Con respecto a esto último, ya Freud señalaba que estas heridas comenzaron a aparecer con Copérnico, a través de la teoría heliocéntrica. Continuando con Darwin, por la teoría evolutiva, y abarcando al mismo Freud, quien contribuye derivando lo consciente de lo inconsciente.

Pero Foucault afirma que tanto Nietzsche como Marx también aportaron a cambiar la naturaleza de los signos y la posibilidad de interpretación de los mismos. Hasta el siglo XVI estos se disponían de una manera homogénea en un espacio de iguales características. Es a partir del siglo XIX, señala Foucault, que los signos se disponen en un espacio diferenciado de profundidad, en una tarea hermenéutica que ha llegado a ser infinita. Los signos pasan a encadenarse en una red inagotable, debido a la irreductible apertura que ahora presentan. Si la interpretación no puede acabarse nunca, sostiene Foucault, es porque no hay nada que interpretar. Y esto, en el fondo, debido a que todo es ya interpretación. Cada signo es en sí mismo no la cosa que se ofrece a la interpretación, sino interpretación de otros signos. No hay nunca un interpretandum que no sea ya interpretans. Y es que la interpretación, afirma Foucault, no aclara una materia que es necesario interpretar, sino que más bien ella se apodera violentamente de la interpretación ya hecha.

Esto quiere decir que la interpretación se encuentra ante la obligación de interpretarse ella misma al infinito. De esto se concluye, señala Foucault, que en la interpretación ya no importe el significado, sino quién interpreta. El principio de la interpretación no es otro que el intérprete. Estos principios están latentes en la filosofía de Nietzsche. Sin embargo, ¿lo están también en Marx y Freud? Si la muerte de la interpretación, como sostiene Foucault, consiste en creer que hay signos originarios, reales y sistemáticos[1] ¿no es esto mismo lo que proponen el marxismo y el psicoanálisis? Ambas teorías no se consideran a sí mismas como meras interpretaciones, sino más bien como hechos sociales y/o psicológicos. Es cierto que tanto Marx como Freud incorporan interpretaciones radicalmente opuestas a las que venían siendo tradición, pero el fin en ellos sigue siendo cristalizarla en ciertos conceptos e ideas consideradas como verdaderas. Solo en Nietzsche vemos un intento por desmitificar la interpretación.

Eduardo Schele Stoller.

[1] Por este motivo, para Foucault, la hermenéutica y la semiología, que cree en la existencia absoluta de los signos, deberían ser enemigos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s