Ciencia normal, paradigma y revolución.

La ciencia normal se asienta en el supuesto de que la comunidad científica sabe cómo es el mundo. El éxito de su empresa deriva de la disposición de la comunidad a defender dicha suposición (2010: 63). Hechos y teorías científicas, señala Kuhn, no son categorías separables, y esto porque ciencia normal significa la investigación basada firmemente en uno o más logros científicos pasados, los cuales una comunidad científica particular reconoce durante algún tiempo como el fundamento de su práctica ulterior. Estos hechos son considerados, por ejemplo, como logros recogidos en los libros de texto científicos (2010: 66, 77). Estos sucesos llegan a conformar lo que Kuhn denomina como “paradigma”, esto es,  ejemplos aceptados de prácticas científicas (leyes, teorías, aplicación, instrumentos). Estos suministran modelos de los que surgen tradiciones particulares y coherentes de investigación científica (rúbricas). Su estudio prepara al estudiante para ser parte de la comunidad científica. Mediante él se comparten reglas y normas de práctica científica. Bajo un paradigma, señala Kuhn, es raro el desacuerdo, ya que son requisitos para un periodo de ciencia normal tanto el compromiso como el consenso (2010: 71).

Las revoluciones científicas son episodios extraordinarios en los cuales se produce un cambio en los compromisos profesionales. Son episodios destructores de la tradición, transformadores del mundo y de las entidades que lo habitan (2010: 63-65).  Sin embargo, cuando una ciencia está en desarrollo, antes de adquirir un paradigma universalmente aceptado, hay una variedad de puntos de vista. En este periodo puede haber descripciones e interpretaciones diferentes de un mismo rango de fenómenos. Durante las crisis, además, los científicos suelen entregarse al análisis filosófico como instrumento para desbloquear los enigmas de su campo. Pero tal grado de divergencia acaba desapareciendo. Provocado por el triunfo de una de las escuelas pre paradigmático, la cual debido a sus propias creencias y preconcepciones presta atención tan solo a una parte restringida de la información[1]. Ya cuando se impone un paradigma la búsqueda de los supuestos podría debilitar el peso de la tradición sobre el pensamiento (2010: 75, 81, 181).

Un paradigma determinado se impone porque tienen más éxito que sus competidores a la hora de resolver unos cuantos problemas que el grupo de científicos consideran como urgentes. La ciencia normal, afirma Kuhn, consiste en la actualización de dicha promesa, lo que consiste en un intento de meter a la fuerza a la naturaleza en los compartimentos prefabricados y relativamente inflexibles del paradigma. Los fenómenos que no encajan ni siquiera se ven. La investigación en la ciencia normal se orienta así a la articulación de los fenómenos y teorías ya suministrados por el paradigma. El paradigma suministra herramientas para resolver problemas que el mismo paradigma define. El cambio de herramientas es una extravagancia. La crisis es un indicio de que ha llegado la hora de cambiarlas (2010: 89, 94, 164). Sin embargo, estas restricciones de la investigación resultan esenciales para que haya progreso en la ciencia, al menos en lo que respecta al detalle y la profundidad. La existencia del paradigma plantea el problema a resolver y a menudo la teoría del paradigma está directamente implicada en el diseño del aparato capaz de resolver el problema. En este sentido, Kuhn sostiene que la ciencia normal soluciona problemas como quien soluciona rompecabezas, ya que se acoge siempre a un paradigma, razón por la cual no busca novedades inesperadas. Su éxito sólo se demuestra en resolver rompecabezas, en donde el científico lo que demuestra es solo su habilidad en resolverlos (2010: 94, 104, 106, 109). Tales soluciones están gobernadas por reglas y los resultados admisibles se ven limitadas por tales restricciones. Sólo un cambio en las reglas del juego ofrece alternativas, lo cual implica pues un cambio de paradigma (2010: 110-112, 116).

La ciencia normal, concebida como la actividad de resolver rompecabezas, es una empresa acumulativa y eficaz en su finalidad de ampliar el alcance y precisión del conocimiento científico. La ciencia normal no pretende encontrar novedades de hechos o teorías. Cuando hay un descubrimiento es cuando se toma conciencia de una anomalía, es decir, reconociendo que la naturaleza ha violado de algún modo las expectativas inducidas por el paradigma que gobierna la ciencia normal. La anomalía se cierra, afirma Kuhn, cuando la teoría paradigmática se ha ajustado para que lo anómalo se vuelva algo esperado.
Así como en la percepción, en la ciencia la novedad surge contra un trasfondo compuesto de expectativas. Inicialmente solo se experimenta lo previsto y usual. Las categorías conceptuales se adecuan hasta que lo anómalo pase a ser algo previsto (2010: 130, 146).

La profesionalización, señala Kuhn, conduce a una inmensa restricción de la visión del científico y a una considerable oposición del cambio de paradigma. Se cree además en una mayor correspondencia entre observación y teoría. Como ya se ha señalado, la anomalía solo aparece contra el trasfondo suministrado por el paradigma. El fracaso de las reglas existentes es el preludio de la búsqueda de unas nuevas. La proliferación de diversas versiones de una teoría es un síntoma muy corriente de crisis. Así, una teoría nueva sólo surge tras un pronunciado fallo en la actividad normal de resolución de problemas (2010: 147, 154, 156. 161). A la vez, una teoría científica solo se considerará inválida si es que hay alguna alternativa. En este sentido, la falsabilidad por contrastación directa de la naturaleza no es algo que se muestre en el desarrollo histórico de la ciencia, ya que la decisión de rechazar un paradigma conlleva siempre simultáneamente la decisión de aceptar otro (2010: 165, 167).

En suma, el objetivo de la ciencia es resolver un rompecabezas para cuya mera existencia ha de suponerse la validez del paradigma. El fracaso en llegar a una solución, sostiene Kuhn, desacredita al científico, no al paradigma. Es un mal carpintero el que culpa a sus herramientas (2010: 170). Es recién bajo un periodo de crisis que comienzan el desdibujamiento de un paradigma y la consiguiente relajación de las normas de la investigación normal. La transición puede llegar a traducirse de un paradigma en crisis a uno nuevo dista de ser, sostiene Kuhn, un proceso acumulativo, ya que el paradigma viejo no se extiende al nuevo. Hay un proceso de reconstrucción, pero a partir de nuevos fundamentos, métodos y objetivos. Se rompe la tradición a partir de nuevas reglas (2010: 175-177).

Eduardo Schele Stoller.

[1] Quien no se convierte al nuevo paradigma, pasa a ser ignorado (2010: 83).

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Un pensamiento en “Ciencia normal, paradigma y revolución.

  1. Conjunto de realizaciones universalmente aceptadas bajo las cuales el científico desarrolla su tarea?

    Un problema persistente que exige solución y da lugar a una investigación extraordinaria?

    Ofrece problemas resueltos que funcionan como modelos para la enseñanza de la disciplina?

    Problema a resolver señalado por el paradigma?

    Diferentes escuelas de pensamiento coexisten abordando un mismo tema desde perspectivas incompatibles?

    Los científicos tienen confianza en los fundamentos de la propia disciplina, hay consenso acerca de qué y cómo investigar?

    Período en que se procede a la adopción de nuevos fundamentos inconmensurables con la anterior tradición?

    Hay desconfianza, surgen competidores y se debilitan los fundamentos?

    Hola, necesito de ayuda
    muchas gracias

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