Kuhn y el historicismo

Con Ludwik Fleck y posteriormente Thomas Kuhn se origina una alternativa a la interpretación de la ciencia planteada por el positivismo lógico. El historicismo renuncia a la objetividad científica, ya que la sitúa en un contexto en particular, esto es, obedeciendo a un determinado paradigma, el cual no es estático, sino que está sujeto a ser reemplazado por otro mediante una revolución científica, la cual se ejecuta cuando las teorías ya no logran superar las anomalías que van afrontando. Bajo un determinado paradigma el científico responde a una concepción particular de mundo, la cual es inconmensurable con las concepciones pasadas. Esta apelación a la inconmensurabilidad impide toda creencia en el progreso científico, ya que entre dos periodos, incluso consecutivos, la visión de mundo, incluyendo aspectos tales como la referencialidad terminológica, difiere.

Con esto, el historicismo se coloca de lado del contexto de descubrimiento, reivindicando su importancia y determinación para dar cuenta de la naturaleza de las teorías. ¿Cuál es la labor ahora asignada al filósofo de las ciencias? Pues, precisamente, dar cuenta de la estructura sobre la cual se sostienen los sistemas científicos, los cuales no solo se entienden en términos epistemológicos, sino que también en aspectos tan variados como económicos, políticos y morales. Se apela así a la necesidad de una sociología e historia de la ciencia. La labor del filósofo de las ciencias bajo esta concepción se asemeja considerablemente a la del historiador.

Ahora bien, el análisis de la estructura de la ciencia que realiza el historicista también parte de un paradigma; el propio historicismo. Aunque si bien su estudio se hace desde fuera de la ciencia, sí lo hace desde ciertos principios y supuestos cognitivos determinados, los cuales perfectamente podrán ser inconmensurables con otra visión de la ciencia, tal como el positivismo. Si los paradigmas son inconmensurables ¿Por qué deberíamos preferir el análisis historicista por sobre el positivista?

Eduardo Schele Stoller.